Un cuestionario de wellness son unas pocas preguntas que cada jugador responde antes de entrenar: cómo durmió, qué tan cansado está, si le duele algo. Lleva menos de un minuto y le dice al cuerpo técnico cómo llega cada uno a la sesión, algo que ni el GPS ni la planificación muestran.
Por qué funciona
Las medidas subjetivas que reporta el propio atleta reflejan los cambios de carga con más sensibilidad y consistencia que muchas medidas objetivas habituales: es la conclusión de una revisión sistemática sobre el tema [1]. En futbolistas profesionales, la fatiga percibida acompañó los cambios diarios en la distancia recorrida a alta intensidad [2].
La idea no es nueva: a mediados de los noventa ya se proponía seguir el sueño, el estrés, la fatiga y el dolor muscular para detectar sobrecarga [3], y hoy los cuestionarios cortos de bienestar son práctica habitual en muchos deportes [1].
El valor está en la lectura, no en la pregunta
Hacer las preguntas es fácil. Lo difícil es convertir las respuestas de todo el plantel, todos los días, en decisiones:
- Cada jugador usa la escala a su manera. Uno que siempre responde "normal" no está peor que otro que siempre responde "bien". Lo que importa es el cambio respecto de lo habitual en ese jugador, y eso exige historia y un cálculo por jugador.
- El aviso tiene que llegar antes de la sesión, no en una planilla que se revisa el lunes.
- Las respuestas tienen que cruzarse con la carga: una mala noche después de un partido no significa lo mismo que una mala noche en una semana tranquila.
Ahí es donde la mayoría de los cuerpos técnicos que lo intentan con formularios y planillas se queda sin tiempo.
Por qué falla con formularios y planillas
- No ven para qué sirve. Si un jugador reporta dolor y nadie le pregunta nada, la próxima vez responderá que está perfecto.
- Tiene consecuencias automáticas. Si una mala respuesta significa quedarse afuera, las respuestas dejan de ser sinceras.
- Es lento o incómodo. Si no se responde en segundos desde el teléfono, se abandona.
- No hay confidencialidad. Los datos de salud son sensibles: tienen que verlos solo quienes los necesitan.
Cómo encaja con el resto
El wellness cuenta cómo llega el jugador; el RPE de sesión cuenta cómo le sentó el entrenamiento; el GPS, lo que hizo. Juntos dan una imagen bastante completa, como explicamos en la guía de control de carga en fútbol.
Wellness diario con CTBrain
En CTBrain, cada jugador responde el wellness diario desde la app del jugador, en segundos: sueño, fatiga, dolor muscular, estrés y ánimo, más un mapa de zonas de dolor para el cuerpo médico. Y la lectura, que es lo difícil, la hace la plataforma:
- Avisos automáticos cuando el wellness de un jugador se mantiene mal varios días seguidos o cuando deja de responder.
- Una alerta combinada cuando un jugador con carga alta además reporta mal wellness.
- El wellness de los últimos días de cada jugador, junto con su carga y su GPS.
- Los datos médicos, visibles solo para el cuerpo médico autorizado.
Referencias
- Saw AE, Main LC, Gastin PB. Monitoring the athlete training response: subjective self-reported measures trump commonly used objective measures: a systematic review. Br J Sports Med. 2016;50(5):281–291. doi:10.1136/bjsports-2015-094758
- Thorpe RT, Strudwick AJ, Buchheit M, Atkinson G, Drust B, Gregson W. Monitoring fatigue during the in-season competitive phase in elite soccer players. Int J Sports Physiol Perform. 2015;10(8):958–964. doi:10.1123/ijspp.2015-0004
- Hooper SL, Mackinnon LT. Monitoring overtraining in athletes: recommendations. Sports Med. 1995;20(5):321–327. doi:10.2165/00007256-199520050-00003
